Skip to main content

Los científicos han desarrollado mini-cerebros con sus propios “ojos” que pueden detectar la luz en un nuevo e innovador estudio.

@Colin Lloyd, the human eye.

Anuncios Publicitarios

Investigadores esperan que este desarrollo sea útil para el estudio de el cerebro humano

Los científicos han desarrollado mini-cerebros con sus propios “ojos” que pueden detectar la luz en un nuevo e innovador estudio.

“El cerebro humano es una de las cosas más ridículamente complejas que la naturaleza haya inventado, por lo que para ayudarnos a comprenderlo mejor, los científicos han estado haciendo versiones en miniatura en el laboratorio”, explica New Atlas.

Estas versiones miniatura de los órganos, llamados organoides, pueden ser usados para estudiar el desarrollo, las enfermedades o los efectos de las drogas.

@This image shows a brain organoid with optic cups, credit: Elke Gabriel

En el pasado, los científicos han desarrollado pequeños corazones latientes y hasta conductos lagrimales que lloran, explica Live Science. Hoy en dia, investigadores del Hospital Universitario de Dusseldorf y de algunos otros lugares han desarrollado organoides cerebrales que generan  estructuras similares a los ojos llamadas “copas ópticas” que dan paso a la retina- el tejido que está situado en la parte trasera del ojo y contiene células sensitivas a la luz. 

Los “ojos” responden a la luz enviando señales al resto del tejido cerebral, dice New Scientist.

Los investigadores esperan que su estudio, publicado en la revista Cell Stem Cell, resulte útil para estudiar el desarrollo del cerebro humano, particularmente durante las etapas embrionarias y enfermedades relacionadas con esta etapa.

“Los organoides cerebrales formaron copas ópticas, que aparecieron a los 30 días y maduraron como estructuras visibles en 50 días”, dijo un comunicado de Cell Press.

Esto explica que el plazo es similar al desarrollo de la retina en embriones humanos, lo que significa que la investigación podría beneficiar a otros experimentos de neurobiología del desarrollo. Los investigadores generaron 314 organoides cerebrales, el 72% de los cuales formaron copas ópticas, “lo que demuestra que el método es reproducible”, dice el comunicado. 

“Nuestro trabajo remarca la notable capacidad de los organoides cerebrales para generar estructuras sensoriales primitivas sensibles a la luz y que albergan tipos celulares similares a los que se encuentran en el cuerpo”, dice Jay Gopalakrishnan, del Hospital Universitario de Dusseldorf, autor principal del estudio. 

“Estos organoides pueden ayudar a estudiar las interacciones cerebro-ojo durante el desarrollo embrionario, modelar trastornos congénitos de la retina y generar tipos de células de la retina específicos para pacientes con el fin de realizar pruebas de medicamentos personalizadas y terapias de trasplante.”

El equipo de investigación espera desarrollar estrategias para mantener estas estructuras viables en escalas de tiempo más largo para realizar investigaciones más a fondo con un enorme potencial. 

Sin embargo, New Atlas dice que “si bien estos organoides cerebrales siguen siendo muy rudimentarios, si continúan avanzando algún día podrían plantear preocupaciones éticas”.

Explica que estudios anteriores han detectado ondas cerebrales en organoides similares a las de los bebés prematuros, por lo que existen dudas sobre si el desarrollo futuro podría conducir a una forma de autoconciencia o incluso a la conciencia. 

“La información sensorial como la visión podría ser un ingrediente clave para esto”, dice el sitio. “Es un tema que los científicos deberían vigilar”.   

Anuncios Publicitarios

Esto explica que el plazo es similar al desarrollo de la retina en embriones humanos, lo que significa que la investigación podría beneficiar a otros experimentos de neurobiología del desarrollo. Los investigadores generaron 314 organoides cerebrales, el 72% de los cuales formaron copas ópticas, “lo que demuestra que el método es reproducible”, dice el comunicado. 

“Nuestro trabajo remarca la notable capacidad de los organoides cerebrales para generar estructuras sensoriales primitivas sensibles a la luz y que albergan tipos celulares similares a los que se encuentran en el cuerpo”, dice Jay Gopalakrishnan, del Hospital Universitario de Dusseldorf, autor principal del estudio. 

“Estos organoides pueden ayudar a estudiar las interacciones cerebro-ojo durante el desarrollo embrionario, modelar trastornos congénitos de la retina y generar tipos de células de la retina específicos para pacientes con el fin de realizar pruebas de medicamentos personalizadas y terapias de trasplante.”

El equipo de investigación espera desarrollar estrategias para mantener estas estructuras viables en escalas de tiempo más largo para realizar investigaciones más a fondo con un enorme potencial. 

Sin embargo, New Atlas dice que “si bien estos organoides cerebrales siguen siendo muy rudimentarios, si continúan avanzando algún día podrían plantear preocupaciones éticas”.

Explica que estudios anteriores han detectado ondas cerebrales en organoides similares a las de los bebés prematuros, por lo que existen dudas sobre si el desarrollo futuro podría conducir a una forma de autoconciencia o incluso a la conciencia. 

“La información sensorial como la visión podría ser un ingrediente clave para esto”, dice el sitio. “Es un tema que los científicos deberían vigilar”.   

Anuncios Publicitarios

Redacción GodScience

About Redacción GodScience

Redacción GS.

Leave a Reply