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En esta entrevista, hemos tenido la oportunidad de conversar con Valerian Gamgebeli, un apasionado por la verdad y quien posee formación en música, teología & apologética cristiana. Dentro de las instituciones en las cuales se ha formado, destacan la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad Complutense de Madrid, el Centro de Apologética Cristiana de Oxford y además, Teología (CTS) en Wycliffe Hall, Universidad de Oxford, en el Reino Unido.

¿Quién es Valerian Gamgebeli? “Cuéntanos un poco acerca de ti”

Me llamo Valerian, nací en Georgia, crecí en España. Tras una intensa búsqueda del sentido objetivo de la vida, a los 18 años me hice cristiano. Nací de nuevo, del Espíritu Santo, tal como Jesús dijo que pasaría con “todo aquel que en él cree”. Experimenté lo que es pasar de muerte a vida y de las tinieblas a la luz, en palabras bíblicas.

Estudié para ser maestro de música, pero después me formé para ser docente de Religión Evangélica para enseñar en escuelas públicas españolas. En ese tiempo descubría mi llamado de maestro-evangelista-apologeta. Así que, por la gracia de Dios, me formé en diversas instituciones para poder proclamar y defender el evangelio.

Profesionalmente, en estos momentos me dedico a la docencia de la asignatura de Enseñanza Religiosa Evangélica en escuelas españolas. Trabajo con niños de educación infantil y primaria. Eso es un poco acerca de mi profesión.

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Mi interés en la música nació por mi entorno familiar. Mis padres son cantantes profesionales de ópera, así que mi amor por la música y por el canto era inevitable.

Desde niño quería ser cantante. En mi adolescencia apuntaba a convertirme en cantante de metal gótico, power metal y metal sinfónico… Me convertí en compositor. En el fondo lo que buscaba era la verdad y el sentido último de la vida. Trataba de llenar mi vacío de Dios con la música. Siempre creí en su realidad, siempre hablaba con él, siempre me ayudaba, pero como digo hasta los 18 no lo conocía de esa manera personal, como creyente en sentido bíblico. Cuando le di mi vida a Jesús, todo cambió y la música pasó de ser un fin a ser un instrumento para la gloria de Dios. Quizás es por eso porque no me parecía posible dedicarme a la docencia de música teniendo en cuenta el fuerte llamamiento para ayudar a los que aun no conocían la Verdad y el Sentido objetivo de la vida.

¿Qué le dirías a un estudiante que se encuentra indeciso a la hora de elegir una profesión?

– Que siga el llamado del Señor para su vida. La Biblia dice en la carta a los Filipenses que Dios es el que produce en los cristianos así el querer como el hacer por su buena voluntad. Si me preguntas como he ido eligiendo qué pasos dar, después de haber estudiado Magisterio Musical, siempre fui siguiendo ese fuego, esa pasión que Dios ha ido poniendo en mi corazón. Dando cada paso siempre en oración, he visto como Dios fue poniendo en cada cosa su “sello” de aprobación. Un profesor mío del seminario decía: los proyectos de Dios son financiados por Dios”. Así que Dios siempre ha ido proveyendo justo lo necesario y suficiente para cada próximo paso. Entonces una manera de reconocer la voluntad de Dios es ver que él dispone, abre las puertas y provee cuando oramos y pedimos que nos guie. Es Dios el que nos va a dar la claridad para descubrir su voluntad específica.

Ahora, ¿En qué momento llegaste a abrazar la fe cristiana?  ¿Qué factores influyeron en tu decisión?

Fue a los 18 años. Fueron varios los factores:

1) Mi búsqueda existencial del sentido objetivo de la vida. Creía que el sentido de la vida tendría que depender de Dios, pero no lo conocía y por eso tampoco conocía su voluntad general para los seres humanos. Ese “no saber” me hacía pensar en la pregunta de Albert Camus: ¿por qué no el suicidio? La vida parecía absurda. Y la solución parecía estar con Dios. Pero para estar con Dios el suicidio no era el camino. Así que seguí buscando la verdad.

2) A continuación, mi mejor amigo se hizo cristiano. Su vida cambió y siempre me retaba a analizar mis creencias ortodoxas a la luz de la Biblia para darme cuenta de cuál era la doctrina cristiana verdadera (y las prácticas, de si eran bíblicas o antibíblicas). Para mí la Biblia siempre fue la autoridad suprema, pero no conocía su contenido.

3) Pasados dos años, estando en bachillerato, después de haber hecho un trabajo sobre el sentido de la vida que nos mandó hacer el profesor de religión católica, comprendí mejor las visiones que existen acerca del tema en las diversas religiones e ideologías. En ese año decidí empezar a leer la Biblia por el NT. Ya que no había podido anclar el sentido objetivo ni en el amor humano, ni en la filosofía ni asistiendo a la liturgia de la iglesia ortodoxa (que era mi penúltimo recurso), decidí empezar a leer la Biblia. Para mi sorpresa, no sólo el cristianismo evangélico trinitario era el más bíblico, sino que ¡resultaba que yo no había sido cristiano hasta entonces desde el punto de vista del Jesús de los evangelios! A pesar de mi bautismo infantil, a pesar de mis oraciones y a pesar de mis buenas intenciones. Yo era un pecador y necesitaba al Perfecto Salvador, a Jesús el Mesías

¿Te costó creer o aceptar la fe cristiana? Hay quienes aceptan la fe sin cuestionamientos, pero hay quienes luchan con muchas preguntas antes de rendirse a Cristo. 

A nivel teórico (proposicional, “creer que”), yo acepaba que el cristianismo era la verdad. La vida, muerte y resurrección de Jesús siempre habían formado parte de mis creencias acerca de Dios. Algo que siempre reforzaba esa fe transmitida por la cultura y la familia fue el hecho de que siempre había visto la ayuda del Dios judeocristiano cuando le pedía cosas. Hubo elementos que no me hacían siquiera dudar de que esta fuera la descripción exacta de la realidad.

El problema era que hasta ese momento no conocía a Dios en el sentido relacional (“creer en”, haber confiado en Jesús como mi Señor y Salvador personal). Yo era ortodoxo, crecí en un país católico y mi mejor se hizo evangélico, su vida cambió. Yo no sabía qué decía la Biblia acerca de todo esto. Y cuando comencé a leerla vi que el cristianismo de Jesús era mucho más sencillo que el cristianismo religioso tradicional, pero que Jesús exigía que renunciáramos a lo que más amábamos para ganar el verdadero tesoro que es obtenerlo a Él. O sea, que a medida que iba leyendo los evangelios me iba dando cuenta de la necesidad tan enorme que tenía de Él y su perdón. Finalmente, creí en él en el sentido bíblico. Nací de nuevo. Para mí significó dejar atrás cosas que yo creía que estaban bien pero que no lo estaban y conocer la verdadera plenitud, llenura y satisfacción que trae Cristo al corazón del que se rinde a Él. En mi caso, necesitaba respuestas a muchas preguntas y sentí una carga de proveer respuestas a los demás para ayudarles a llegar a la fe.

¿Como fue tu experiencia de formación en el (OCCA) The Oxford Center for Christian Apologetics?  

La verdad es que fue bastante enriquecedora. Tanto mi formación en teología en Wycliffe Hall como mi tiempo en OCCA han sido oportunidades para aprender mucho de destacados profesores, filósofos, científicos, teólogos, expertos en el Jesús Histórico, expertos en el NT… Pero fue también un tiempo en el que aprendí sobre otros asuntos importantes.

Además pude conocer a estudiantes muy talentosos de los 5 continentes, apasionados por Jesús y por la proclamación del evangelio. Estuvo muy bien, pero fue difícil por otro lado, dada la carga lectiva y horaria que teníamos. En esos años los estudiantes de OCCA teníamos que cursar un año de teología en la Universidad de Oxford, lo cual aparte de ser algo genial, implicaba muchas horas de lectura y escritura de trabajos académicos en inglés. Todo una aventura.

Dentro de tus estudios en torno a la Teología Cristiana, ¿qué tema en particular ha cautivado más tu atención?

Ciencia natural, ciencia libre y, en medio, la ciencia media.

De entre todos los mundos posibles que Dios (gracias a su ciencia natural) conoce que podría crear (realizar), Él conoce (gracias a su ciencia media) lo que los agentes morales libres elegirían libremente si estuviesen en determinadas circunstancias de en esos mundos.

Dios elige crear aquel mundo donde mayor número de personas puedan salvarse libremente. Este es el mundo actual, en el cual mayor número de personas podrían salvarse libremente, siempre bajo la operación amorosa de la gracia de Dios.

Gracias a este concepto de ciencia media se pueden resolver muchísimos misterios teológicos relacionados con la providencia de Dios, tales como el particularismo cristiano, el problema del mal, la idea de un infierno habitado, la perseverancia de los santos, la predestinación y la inspiración de las Sagradas Escrituras. Me gustaría hablar de uno de ellos en concreto mediante una cita de una respuesta del Dr. WLC, a la pregunta “Si todos los seres humanos son creados para disfrutar de una comunión con Dios, ¿por Dios en su omnisciencia creó a aquellos seres que él sabía que lo iban a rechazar?”

 

  • Quizá no sea factible (o viable) para Dios crear un mundo donde cada uno libremente abrace la salvación por él ofrecida y venga a él. Es lógicamente imposible hacer que la gente haga algo libremente. Así que, quizá, lamentablemente, sea el caso de que en todos los mundos viables (o realizables) con personas libres siempre habrá algunas que libremente rechazarán a Dios y todos sus esfuerzos por salvarlas. Aunque Dios quiere la salvación de todos, como dice 1ª Timoteo 2, la gente repudia su salvación. Es posible que no haya ningún mundo posible de salvación universal que sea factible.

 

  • Quizá haya mundos donde hay una salvación universal pero son menos preferibles. Por ejemplo, mundos con solo dos o tres personas y si hiciera una más esta rechazaría a Dios. Un mundo así es bastante deficiente. Si Dios da la gracia suficiente para la salvación de cada persona que crea, aquellos que le rechazarán libremente no se les permite tener algún tipo de poder de veto sobre los mundos que Dios es libre de crear. ¿Por qué deberían la bendición y la felicidad eterna de aquellos que libremente responderán a Dios y a su gracia negarse por aquellas personas obstinadas que libremente rechazarán a Dios y todos sus esfuerzos por salvarlos?

 

  • Me parece que Dios no es menos amoroso por preferir un mundo donde algunas personas se pierden por rechazar libremente todos los esfuerzos de Dios por salvarlos. Estas no tienen a nadie a quien culpar sino a sí mismos.

-Recientemente me encontré con un ministerio que has formado, usando la música para compartir el evangelio a los niños. ¿Como nació esta iniciativa en ti?

Bueno, mucho tiene que ver con mi labor como docente de religión evangélica. Llevo unos años enseñando y en Infantil no tenemos libros. Debemos o utilizar materiales preexistentes o elaborar nuestros propios materiales e instrumentos de enseñanza para la transmisión del los contenidos del currículo de la asignatura. Queriendo crear melodías para ponerle música a unos versículos clave que había escogido para enseñárselos de memoria y tratando de musicalizar los contenidos esenciales de la asignatura, me llegaba inspiración de Dios para esta tarea. Salía música de manera fluida para estas letras de contenido teológico. Tras haber visto que los niños respondían muy bien a este tipo de canciones y pensar que tendría seguramente muchos colegas y maestros de ED que agradecerían poder utilizar este material, decidí compartirlo con todo el mundo. Poco a poco voy grabando y subiendo vídeos a este canal.

Tomando en cuenta tu pasión por la música, cuál es tu opinión sobre el controversial asunto de la “música en la iglesia” la cual mueve a millones de jóvenes y personas dentro de la esfera cristiana. Es decir, una persona que es cristiana, ¿cómo debería expresar su fe mediante la música? ¿Qué tan importante es la música en la vida de un creyente? ¿Cuáles son las consecuencias o el grado de influencia en la vida de un creyente?

 

En primer lugar, creo que un hijo de Dios debería procurar los gloria de Dios a través de todo lo que hace, tal como dice la carta a los Colosenses, hacerlo todo como para el Señor.

El ser llenos del Espíritu Santo, cosa que todo hijo de Dios debería buscar según Efesios 5, tiene unas consecuencias según ese capítulo y en coordinación con Colosenses 3, que la Palabra habite abundantemente en nuestros corazones conlleva que nuestra voz y nuestra boca se conviertan en instrumentos de enseñanza y amonestación mutua con salmos, himnos y cánticos espirituales. Por lo tanto, la música cristiana debería contener enseñanza cristiana, enseñanza cristocéntrica, evangeliocéntrica, sobre todo cuando hablamos de canciones para la alabanza y adoración en el culto eclesial. Cuando se trate de conciertos cristianos, o música para otros contextos cristianos podemos recordar los salmos donde vemos las vivencias de los salmistas en relación con el mundo y con Dios. Pero todo ha de ser para ayudar al público a conocer a Dios. Ése, creo que, a lo que el Espíritu lleva a sus hijos.

 

En segundo lugar, es muy importante la música que escucha un creyente. El arte puede ser usado para bien y para mal. Es importante, considero, el tipo de letra que acompaña a la música. Lo que oímos nos puede ayudar, edificar, animar en la vida cristiana, o nos puede transmitir la frustración, espíritu y actitudes del mundo. La Biblia nos dice que debemos renovar nuestra mente, así que hemos de filtrar bien la música que oímos. Eso no significa necesariamente desechar toda la música no cristiana, pero sí saber examinarlo todo y quedarnos con lo edificante para nosotros y para los demás a quien influenciamos.

¿Qué lecturas recomiendas para los jóvenes y audiencia que nos escucha? 

Para comprender mejor las doctrinas de la cruz: La Cruz de Cristo de John Stott.

Para iniciarse en la apologética: Más que un carpintero de Josh McDowell, Evidencia que exige un veredicto, el caso de Cristo de Lee Strobel, Buscando a Allah, encontrando a Jesús de Nabeel Qureshi, Fe Razonable de WLC y En Guardia.

En base a tu experiencia de vida, ¿qué consejos le darías a los demás respecto a la fe cristiana?

 

1.- Asegúrate de haber nacido de nuevo. Asegúrate de que aparte de Cristo Jesús (por y para quien existimos) nada te interesa en este mundo. Y asegúrate de que tu meta final es estar en el reino de Cristo. Vive para la audiencia de Uno. Para su gloria.

2.- Si te has asegurado de lo anterior, sabe que Dios produce en ti así el querer como el hacer, por su buena voluntad. Por ello, sigue su voz y Él te llevará en el camino de la vida, del crecimiento, de los estudios, del trabajo, de tu desarrollo profesional.

3.- Ora siempre, lee la Biblia, escudríñala lo suficiente para ser un testigo eficaz de Cristo, y estate siempre preparado para explicar a los demás por qué crees que el cristianismo, tal como se presenta en el NT, es la verdad en contraste con otras cosmovisiones y confesiones. Predica el evangelio, ama, comparte, ayuda, sirve.

4.- Ten un concepto bíblico y sólido filosóficamente hablando en tu entendimiento de cómo abordar el problema del mal. Examina la defensa del Dr. William Lane Craig para ver cómo entender el problema el sufrimiento cuando te enfrentes a tu propio sufrimiento. Aprende que en la Cruz Dios se hizo participante del mayor sufrimiento, que el amor de Dios no siempre nos salva del sufrimiento sino nos acompaña en medio de él trayendo consuelo cuando ponemos los ojos en el Dios-Mesías crucificado.

¿Qué atributo de Cristo, te ha impactado más en tu vida?

Su autoridad (autoconciencia divina),

su luz (bondad y amor)

y su vida sin pecado (a la vez que humano es totalmente Otro, es Santo).

Valerian Gamgebeli

Valerian Gamgebeli se graduó en Magisterio Musical en la Universidad Autónoma de Madrid en Magisterio de Enseñanza Religiosa Evangélica en el Centro Superior de Enseñanza Evangélica, en Teología en el Seminario Bíblico de Fe y en el Máster en Ciencias de las Religiones en la Universidad Complutense de Madrid, en España. Además, estudió Apologética en OCCA The Oxford Centre for Christian Apologetics y Teología (CTS) en Wycliffe Hall, Universidad de Oxford, en el Reino Unido. Se dedica a dar clases de Enseñanza Religiosa Evangélica en escuelas públicas españolas.

Christian Jimenez

About Christian Jimenez

Christian es un médico mexicano graduado en la Universidad del Valle de México, actualmente se encuentra cursando un Máster en Estudios Teológicos en South Western Baptist Theological Seminary. Trabaja como profesor de biología en un colegio cristiano en el sur de Texas, USA. Es fundador y editor de la plataforma; Dios & la Ciencia (GodScience) y actualmente sirve junto a su esposa en First Baptist Church of Brownsville.

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